Viaje a Europa realizado en dic.1996 / enero1997 relatado día por día. Italia, Suiza, Eslovenia, Francia, Vaticano, España.

27.9.04

22-12-96 Arribo a Venezia - Susegana

1996 Dic.22 domingo
Llegada a VENECIA.

Nos vinieron a buscar mi hermana y su esposo, Giorgio Vendramín. De ahí a PAESE (Treviso). Yo me comía los cristales del auto: primera aproximación a Europa. La carretera era distinta, las viñas acompañaban la marcha y eran muchas. Estaba todo cultivado. Las casas eran distintas; el paisaje era otro.

A la tarde visitamos el castillo del Sr. de Collalto, en SUSEGANA, cerca de Treviso. Fue una llegada golpeadora. Yo nunca había entendido lo de los castillos de Europa. No entendía cómo podía ser que viviera gente en esos lugares. Imaginaba que serían personas inmensamente ricas, algo para muy pocos.

Llegamos a SUSEGANA, subimos a la roca de Collalto, y entramos a un castillo medieval por el puente que cruza el foso. Viven ahí unas 10 familias, como la tuya o como la mía, en distintos sectores, entre gruesas paredes de siglos y de piedra. Al alcance de cualquiera. Para mi fue impactante. Era el primer día en Europa y ya estaba adentro de un castillo. Luego, y gracias a Susana y Giorgio, pudimos ver y entrar a unos 10 más. Y nos cansaríamos de ver ciudades amuralladas, una aquí otra allá.

Ese primer día me desnucó. Todo te maravilla y te impacta. Es muy diferente a nuestra geografía y a nuestras ciudades. Todo está cerca, increíblemente cerca. No es nuestra Pampa, donde entre cada pueblo hay 70 kilómetros. Ahí en 70 kmts. hay 14 pueblos, y parecen estar muy alejados.

Hay un orden y una prolijidad que resultan extraños a la vista y difícil de explicar. Por empezar, todas las casas son de dos plantas, con una base de 4 habitaciones y sin medianeras. Todas con techo de teja y arregladas con atención. Con muchas ventanas. La tierra está cultivada hasta el borde de los caminos. Las rutas circulan bordeando las casas y los árboles. En muchos lugares no hay veredas ni banquina, cosa que acá no se ve.

El tránsito de autos es notoriamente menos agresivo que en Argentina. El paisaje de casas sobre las colinas es tan antiguo por fuera como moderno por dentro. Es una generalizada arquitectura, muy regular, que no se va a quebrar nunca, vayas dónde vayas.

Esto que cuento fue lo primero que me llamó la atención, yendo del Aeropuerto Marcopolo de Venecia a Treviso. Manejaba Giorgio.

Yo estaba asustado. Para mi Giorgio manejaba muy rápido. Como no hay veredas ni ochavas me imaginaba que nos íbamos a estrellar contra algún auto que saliera de una lateral. Los días siguientes me convencieron de que Giorgio maneja prudentemente. Los imprudentes quedaron en mi patria.

Llegar a Italia, ir a SUSEGANA y entrar a un castillo medieval, ya fue demasiado. Los días que venían iban a traer muchos “demasiados”. Demasiados muchos.

Comments: Publicar un comentario

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?